diumenge, 23 de maig del 2010

Canviar de compàs és el que hauria de fer.


Sé que no hi hauria de pensar, que hi ha coses més importants i que el temps ho posarà tot al seu lloc. Quin lloc? És la pregunta.
La porta del balcó s'ha obert tota sola, d'una revolada, i ara entra l'aire, aquest aire que ens fa respirar la primavera. La pell se'm posa de gallina i no sé perquè, no sé si és per l'aire que entra suau, pel que no hauria de pensar o per la banda sonora d'aquest moment. Segur que és per la banda sonora. M'has descobert tantes coses. I hi ha tantes coses que no saps que se'm regira l'estómac només de pensar-hi. Hi ha tantes coses que em guard per a mi mateixa que necessit dir, dir-te, que si les hagués de dir no sabria per on començar. I si fos capaç de trobar l'inici, el punt de partida i el coratge per dir-ho, crec que no sabria com.
I em fa por fer qualsevol moviment una mica brusc, posar-me la roba, tocar les coses, asseure'm o que em toqui l'aire, no fos cosa se'm morin totes les cèl·lules del cos, així de cop i volta. La banda sonora em provoca un calfred, i altre cop la pell se'm posa de gallina.
Canviar de compàs és el que hauria de fer, que les notes d'aquest ja s'allarguen massa, una rodona no pot durar tant, no? Necessit un silenci de blanca, d'aquells que semblen un capell, canviar el compàs, afegir-hi un sostingut per a que em pugi un semitò l'ànim i passar a clau de Do.
Necessites trobar la poesia que hi ha amagada en les restes de pintallavis que deix al tassó d'aigua quan bec, a glops de gorrió per a que no se m'acabi abans d'hora. 
Necessit desplegar les ales i volar, lluny, però no sé com fer-ho, i si en sabés tal volta no voldria fer-ho tota sola. Però tampoc sé si vull fer-ho amb tu... Tu, l'única nota d'aquest compàs que em fa quedar-m'hi i l'única que no sé si hauria d'haver-hi posat mai... Però hi donaves una pinzellada de color tan hipnotitzant que em va ser inevitable enganxar-t'hi amb cola. Canviar de compàs d'una vegada és el que hauria de fer. Arraconar aquest, a qualsevol lloc, esborrar-lo. Quin lloc i com? És la pregunta.


C.C.G.

dissabte, 22 de maig del 2010

hace calor...

Voy a dormir sólo con las bragas puestas, esas que te vuelven loco, y nada más.
Hace calor.
Atrévete a dormir conmigo, a meterte en mi cama y ser actor.
Voy a dormir sólo con la piel puesta, esa que te gusta descubrir, y nada más.  
C.C.G.

diumenge, 9 de maig del 2010

Decir, decir, decir y luego desdecir...



Decir, decir, decir, decir y luego no hacer nada, típico. Decir y hacer, cambiar lo dicho y no hacer. Creo que empiezo a ignorar, de cada vez más, esas bonitas palabras que salen de tu boca y consiguen hacerme entrar en trance y soñar, para luego... romper el sueño en mil pedazos, como un cristal recibiendo un pelotazo. Palabrejas. Todavía siento, pero, como cada vez que pronuncias alguna de ésas palabrejas algo en mi interior se ilumina y pretende nacer, crecer, vivir, reproducirse y... morir; al fin y al cabo ésa luz siempre muere y muchas veces antes de haberse encendido del todo... Yo también digo, desdigo y no hago, lo sé, pero tu siempre delante... Digo que te dejaré pasar sin hacer nada, ignorarte, pero no soy capaz, así que lo desdigo, pero vuelvo a decirlo una y otra vez; digo, desdigo, digo, desdigo, digo y desdigo... y siento que mi vida no avanza, que hasta que consiga decir y no desdecir no voy a dar otro paso hacia delante, de hecho, hace tanto que no doy uno... Y acumulo tanta rabia que tengo que soltarla en cualquier parte... Y me siento incoherente, suelto la rabia en cualquier lugar y luego te dejo decir y volver a desdecir, y acumulo más rabia, pero hacia mi, y doy pasos, cada vez hacia más atrás... Ssh, silencio, cállate, no digas nada si luego lo vas a desdecir o no lo vas a hacer. Silencio.


C.C.G.

dilluns, 3 de maig del 2010

Because I want you, y nada más.



Soy un capricho? De esos momentáneos, de esas cosas que quieres inesperadamente pero sin saber muy bien porqué? Soy ese juguete colorido del escaparate que hipnotiza al niño del cochecito azul marino y que quiere (y así se lo hace saber a su madre, padre, abuela, abuelo y quien pase por delante en ese momento) sin ningún motivo aparente?
Because I want you, y nada más.
Soy como dibujar, por dibujar, algo en la mesa del compañero de al lado? Algo sin explicación, sin sentido, sin lógica aparente (hasta que se la buscas), algo porqué si (y nada más)?
Sólo te pido una cosa: búscame la lógica, el sentido, el porqué y la explicación a esta fuerza que hace encapricharte y... si no lo encuentras, déjalo y hazlo de la manera más cruel que puedas imaginarte, duéleme porqué sino... me va a doler más durante mucho más tiempo y, sinceramente, no quiero. 


C.C.G. 

dissabte, 1 de maig del 2010

Hoy me he comprado un perfume nuevo.




Hoy me he comprado un perfume nuevo. No es que se me haya terminado el de “té verde”, como tampoco se me terminó el de “bambú” ni el de “violeta” y tampoco aquel que olía a flor de naranjo, muy a su pesar del nombre que le habían dado. Hoy me he comprado un perfume nuevo, hule a “melón” y me refresca el ánimo.
En la tienda también había un perfume que olía a “manzana” y otro que olía a “jazmines”, uno olía a “pera” y el que he probado antes del que me he quedado era de “frambuesa”, pero yo me he quedado con el de “melón” que me ha hecho dibujar una sonrisa al terminar de olerlo y me ha hecho imaginar una tarde de verano tumbada a la sombra con una rodaja, suficientemente jugosa como para desprender ése olor, de melón entre las manos.
Últimamente le pongo olores a la gente, si, olores. Hay quien pasea por la calle y le pone nombre a las caras de la gente con la que se cruza, yo últimamente les pongo olores. A ella le he puesto olor a “vainilla”, un olor que sé que yo nunca me pondría y a ella le he puesto olor a “tarta de fresas recién hecha”, otro que sé que jamás me pondría voluntariamente; no es que huelan mal, pero me parecen demasiado pastelosos, demasiado dulces y acaramelados, olores de los que me hartaría fácilmente y sin rechistar, demasiado empalagosos, de los buenos y agradables durante cinco minutos pero luego apaga y vámonos. A él le he puesto miles de olores, uno a cada parte de su cuerpo, quizá sea excesivo pero no puedo describirlo sólo con un olor, os aseguro que la mezcla es genial... Su cabello huele a brisa marina, sus labios a melocotón y su tronco a hierba bañada de rocío mañanero. Sus manos, cuando me acarician, huelen medio a limón medio a mango, de cintura para abajo huele a chocolate caliente y sus pies huelen a tierra mojada. Últimamente le pongo olores a la gente, si, olores.
Hoy me he comprado un perfume nuevo, huele a “melón” y me refresca el ánimo.




C.C.G.