divendres, 3 de juny del 2011

03/06/11



Hoy me ha faltado un beso, quién me lo da?
En la mejilla, que no es poco.
Tuyo, de nadie más, pero a ver si todavía lo podemos compensar.

Una gota de agua luego ha rodado por mi cara.
Mejilla abajo, cosas de la gravedad.
Lluvia, nada más.

Un descubrimiento.
Una canción que te hace sonreír.
Música que desencadena en risas.


Me ha faltado un beso, sencillo.
Un paraguas, salvador.
Risas que se convierten en música.


C.C.G.

dimecres, 30 de març del 2011

que ahora ya nada le importaba.


Sentía que ahora ya nada le importaba, en realidad no tenia porque ser tan extremista, algo si que seguía importándole pero no era en absoluto nada relacionado con Él. Ahora ya no calculaba con una increíble precisión cada movimiento ni cada mirada, ahora simplemente se movía y miraba como le salia, y si tenía que desviar su mirada de la de Él para toparse con la de algún otro ser humano lo hacía sin más. Ahora ya no sentía aquel no sé qué en el estómago cuando Él la abrazaba por detrás por sorpresa o cuando notaba en su mirada algo de brillo poco habitual al mirarla. Y cuando sus labios la rozaron fue sólo eso, roce, no un beso de esos que te provocan un no sé qué todavía más fuerte que el de los abrazos por sorpresa, ese no sé qué que antes le provocaba con cualquier tontería. Ha predicado durante mucho tiempo que “el roce hace el cariño” pero ahora, después de aquello que no le provocó nada de nada en la boca del estómago, ya no lo cree. Y está tranquila de haberlo superado, ya le tocaba pasar página, aunque algo inquieta sobre el porqué parece que Él, que la había pasado en teoría hace mucho, ha retrocedido. En realidad le da lo mismo que haya avanzado veintitrés páginas o que haya retrocedido dieciocho, lo que pasa es que siempre ha tenido una necesidad de información brutal en respeto a este tipo de temas...
Y ahora es primavera y hay más horas de luz, y no termina de creerse que la sangre no se le altera con estas pequeñas jugadas de profesional que tan bien ha preparado Él. Y cómo se le altera con una simple sonrisa, sincera, que termina por alzarle tanto las mejillas que se le empequeñecen y achinan los ojos, a ese otro Él.


C.C.G.

diumenge, 13 de març del 2011

en un mundo aparte pero con la misma gravedad...


En otra ocasión me hubiese quedado, tomado algo más y soltado todo esto que llevo en mi interior porque en realidad ya no puedo más.
En otra ocasión no hubiese sentido miedo de quedarme allí sólo con otra persona humana, miedo al rechazo, a meter la pata, a que todo sea demasiado bonito, miedo a la felicidad momentánea, a lo efímero, a no llegar más allá, pero creo que sobretodo al rechazo.
En otra ocasión no hubiese maldecido interiormente a los “abandonadores” que por más hacer nos dejaban solos, tu y yo, rompiendo la complicidad del momento, en un mundo un tanto aparte al suyo pero con la misma gravedad, evitándonos el dejarnos llevar, sujetándonos a una realidad que nos era cómoda a los dos... y al romper todas estas cuerdas dejar aflorar al miedo, empapándonos de él sin que nos diésemos cuenta, como si fuese veneno bombeado por nuestros corazones hacia el resto del organismo, dejándonos morir poco a poco, pero muy rápido.

C.C.G.

diumenge, 27 de febrer del 2011

a velocidad de perezoso.


Tengo la sensación que el perezoso, el animal más lento del mundo, es capaz de moverse mucho más rápido que nosotros dos. Pero ir a menos de 2 Kilómetros por hora no esta tan mal, se ve mucho mejor el paisaje y hasta puedes detenerte a estudiar el ciclo vital y reproductivo de algunas otras especies animales. Y además no te mareas, bueno esto de que no te mareas es algo relativo... a mi ya me duele la cabeza de tanto pensar en acelerar el proceso y no hacerlo por no verme capaz, por miedo. Me mareo de pensar en lo qué debo hacer en cada momento para no asustarte, porque ellas dicen que aveces lo hago con sólo una mirada y eso me asusta a mí, así que voy a decidir, en algún momento no muy lejano, esconderme en el caparazón y dejar que todo fluya, que la corriente nos lleve a puerto a su manera, como si fuésemos una balsa sin velas. Y voy a intentar no volver a salirme del camino aunque no prometo nada, todos somos humanos, nos equivocamos, me equivoco... y tenemos caprichos a los que no podemos llamar de otra manera porqué eso es lo que son, caprichos, y nada más.
Primero un paso y luego otro, que el corazón palpite tranquilo hasta que sea necesario, que disfrutemos plenamente de cada calada de aire puro, que me rías con gracia, que te brillen esos ojos al mirarme y se encuentren con los míos, que nos cambien de color las risas y que cada vez brillemos más a la luz del sol. Sin acelerones ni frenazos, a velocidad constante aunque esta sea a menos de 2 Kilómetros por hora, como la del perezoso, porque ahora si, creo que ya me esta bien y me va a gustar el paseo.

C.C.G.

diumenge, 2 de gener del 2011

el tiempo pasa para todos...



Hoy me he acordado de ése día de hace tantos años en el que miraba en el móvil los años pasar, ése móvil al que se le rompió la pantalla de la noche a la mañana... Recuerdo calcular las edades de la gente conforme veía pasar los meses y cómo me quedé en “mode shock” cuando pensé que en 2010 tu cumplirías 20 y yo tan solo 18... 20 me parecía demasiado para ti, y 22 para él una barbaridad.
Recuerdo que me quedé tumbada en la cama, pensativa, durante mucho tiempo, casi una eternidad en aquel entonces... Ahora, a finales de 2010 me siento estúpida por haberme quedado paralizada al darme cuanta de que el tiempo pasa para todos.
20 en 2012, tu 22 y él 24... una barbaridad y todo lo que nos queda por vivir y sentir.


C.C.G.

[Imatge: "Relojes blandos", S.Dalí]