dissabte, 30 d’octubre del 2010

Debes saber que...


Creo que debo informarte de un par de cosas que han cambiado en mi vida en estos últimos años en los que no has estado a mi lado. Cosas que quizás no entenderás, te repugnarán y/o te sorprenderán, tanto que quizás decidas volverte a alejar:
Uso gafas, eso no es nada, lo sé, lo malo es que soy tan pava que las uso sin graduar, sin necesitarlo, sólo porque me quedan estupendamente bien, y ya esta. He cambiado tanto que cuando me aburro tengo ganas de ir de compras y me meto en esas tiendas en las que juré no poner nunca un pié, ahora me atrevo a entrar, a probarme cosas y hasta a pagar con tarjeta. Pero sigo yendo a tiendas de segunda mano. Entro en tiendas de maquillaje de las que hasta tengo tarjeta de cliente habitual, ya no voy a comprarme el lápiz de ojos y el rímel a la tienda de 100 del lado de mi casa que, por cierto, cerró, creo que esto es más por salud que por otra cosa. Ah, y el rímel que sea “waterproof” que ahora ya me permito llorar en público si de verdad lo necesito. Escucho “indie pop-rock alternativo” además de todo lo que ya escuchaba, pero he descubierto que esta música también me llena, y en algunos momentos mucho más que la otra. Ah, por cierto, me he vuelto fan incondicional de Katy Perry y de Ke$ha y hasta miro la MTV de vez en cuando... lo sé, esto te repugna. Como ves, escribo para decir todo lo que no me atrevo a hacer salir por mi boca, así es más fácil, y encima lo hago en castellano, no sé ni yo porqué y de hecho, me odio por ello pero a veces me atrevo a compararme con Alcover, creo que yo también estoy pasando por esa época frívola, pedante y que caerá en el olvido fácilmente. He aparcado la guitarra, también me odio por eso, creo que el motivo es sencillo, simplemente hay gente que lo hacía mucho mejor y a mi me gustaba más escuchar que esforzarme. Leo novelas de vampiros y hombres lobo y me decanto por los segundos. Fantaseo con cualquier tontería y creo películas de ciencia-ficción en mi mente bastante amenudo. Sigo adorando cada una de las seis películas de STAR WARS, sigo queriendo peinarme como Leia algún día y muero por tener un Wookie como mascota, en lugar del típico “oso amoroso”, aunque esto quizás no lo supieras entonces. Mis últimas mascotas han sido insectos y los adoro. Cuando me ducho uso exfoliante facial y cuando salgo de la ducha me unto entera de body-milk. Compro perfumes con olor a frutas o flores. Sigo obsesionada con los colores magentas, aunque tu no sepas diferenciar entre magenta y malva... Sigo emperrada en que hay que llamar a las cosas por su nombre, y evidentemente no me callo nada. Me gusta poner motes a la gente, en “petit comité”, para poder hablar libremente y sin hacer daño directamente. Me sigue volviendo loca tu olor, aunque sea en la piel de otra gente y eso de verdad que es un inconveniente. Sin saber porqué de repente me fascinan los zapatos, con y sin tacón, aunque luego no aguante caminar con ellos más de tres horas o directamente no los compre. Me encanta acosar a la gente con un gran objetivo y hacerme autorretratos de la manera más original posible. Tengo un móvil táctil y me va más bien de lo que esperaba. Con los años la navidad consigue deprimirme cada vez más, quizás esto sólo sea porque no tengo nadie con quién pasear cogidos de la mano. No puedo estar más de dos horas sin mascar chicle o sin tener algo en la boca, por muy mal que suene esto es verdad. Tengo una agenda muy apretada, deberías haber pedido cita hace mucho, no ahora de golpe y porrazo y sin una buena explicación. He estado con alguno de tus amigos, aunque tu de esto no te has enterado, o si quién sabe, porqué era top-secret, y también lo he intentado con algún otro aunque creo que no se ha llegado a enterar a tiempo... He crecido interiormente y me he nutrido de buenas y malas experiencias. Si no tengo ganas de hablar simplemente no cojo el teléfono, lo dejo sonar hasta que pare y luego mando un bonito mensaje disculpándome y dando X razones totalmente posibles. Me huelen los zapatos, los calcetines y los pies a queso francés. Si me quitas alguno de mis cojines voy a enfadarme, mucho, y si me despiertas cuando yo no quiero que lo hagas tienes muchas posibilidades de morir. No sé porqué tengo la extraña manía de llevar pañuelos, servilletas o simplemente papel de cocina arrugado en la mano. Puedo ser muy simpática cuando me lo propongo o simplemente todo lo contrario cuando me apetece, pero eso ya deberías saberlo. Aveces me estreso con facilidad por tonterías y cuando debo hacerlo de verdad me lo tomo todo mucho más a la ligera. Soy de las que lo dejan todo o casi todo para el final. Siempre consigo perder uno de los calcetines del par, y luego tengo que combinar los que me quedan. Voy a tatuarme algo que realmente adoro. Aveces me dan miedo las personas y sus intenciones porque huelo las malas a kilómetros de distancia. Todavía no he aprendido a escribir el “porque/porqué/por qué/ por que” adecuado para cada frase, pero eso a ti ¿qué más te da? Odio los finales felices empalagosos tanto como lo hacen las pobres perdices. No me gustan las historias de amor porque la protagonista nunca soy yo. Tengo como un imán para los chicos con pareja “estable”. Los músicos son mi debilidad, pero eso ya lo sabes... Creo que un amigo de verdad es aquel con el que eres capaz de estar en silencio todo el tiempo que haga falta sin que este sea necesariamente incómodo. Me gustan los días grises y lluviosos siempre que no tenga que salir a la calle y pueda quedarme en casa envuelta en el sofá con la manta más gruesa que tenga. Necesito una dosis de adrenalina de la buena cada X tiempo y para conseguirla cometo locuras y estupideces de las que luego nunca me arrepiento. Me arrepiento de muchas cosas de las que no puedo hacer nada para volver atrás. Aveces me vuelvo loca y me entra un mono terrible y que no puedo soportar debido a mi complejo de colador. Te odio. Sé que nunca leerás esto. Se me dan mal las matemáticas. No sé resumir, necesito dar detalles y divagar sobre un mismo tema para llegar a otro...
Creo que esto ya es suficiente... no sé si espero que te vuelvas a alejar o si quiero que te acerques, no lo sé...

C.C.G.