dissabte, 5 de juny del 2010

Lo extraño seria tenerte al lado.



Esta noche los mosquitos ya se han alimentado de mi, eso seguramente me pasa por dejar abierta la puerta del balcón, si lo más seguro es que sea por eso. Todavía no he quitado el edredón, aunque ya hace suficiente calor para hacerlo. Quizás es que no me atrevo a hacerlo, no me atrevo a sentirme desprotegida por las noches, en tu ausencia. Una ausencia que ya debería tener más que asumida, la misma ausencia de siempre. Lo extraño seria tenerte al lado.
Todavía no me atrevo. ¿Qué más da?
Si todas la picaduras de mi cuerpo fueran restos de besos creo que no me importaría. Tengo una en lo más alto de la cabeza, tres en el cuello, una en la clavícula, dos en el hombro izquierdo y tres a lo largo del brazo derecho... dos en la espalda, una justo bajo el aro del sujetador, una en la cuarta costilla izquierda, una en la nalga derecha, cuatro a lo largo de la pierna izquierda y tres en el pié derecho... No, si fueran restos de besos, tuyos, no me importaría. Veintidós, más la del corazón, veintitrés.
No sé si voy a ser capaz de hacerlo, pero algún día quitaré el edredón y cerraré la puerta del balcón... Esta decidido, algún día lo haré.


C.C.G.

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