dijous, 25 de març del 2010

No la odio, lo sé...


No la odio, lo sé, aunque me gustaría hacerlo con todas mis fuerzas, si, pero no la odio. Moralmente no puedo hacerlo y es que no la conozco lo suficiente. Ni lo suficiente ni lo insuficiente. No la conozco más que de vista, pero sé que la odiaría... Algo en mi interior me dice que lo haría, y muy bien, por cierto, pero de momento no puedo hacerlo. Y creo que no lo quiero hacer, porque moralmente debería conocerla y eso no lo quiero experimentar... Me duele sin conocerla, no quiero que el dolor se multiplique por mil, me dolería demasiado como para soportarlo. Así que no la odiaré ni la conoceré jamás. Me limitaré a envidiarla, una envidia muy malsana. Me limitaré a no soportarla aún sin conocerla. Me limitaré a reírme de ella todo lo que pueda, y que ella no lo sepa. Me limitaré a parecer indiferente ante su presencia, aunque por dentro no me va ser indiferente, claro. Me limitaré a seguir viviendo y compartiendo, sin que ella lo sepa, lo que con un determinante posesivo diría que es “suyo”. Pero ni la conoceré ni la odiaré nunca de verdad, eso que quede claro. 


C.C.G.

Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada